Suelo de ladrillo: cómo es y cuándo encaja en casa
El suelo de ladrillo tiene un encanto difícil de imitar: color terroso, textura y sensación de casa de campo. A cambio, no es el suelo más cómodo de mantener, y conviene saberlo antes de decidirte.
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Qué es un suelo de ladrillo
Es un pavimento cerámico hecho con arcilla cocida, en piezas que recuerdan al ladrillo o a la baldosa de barro. EROSKI Consumer explica que los pavimentos cerámicos se forman con tierra y agua. Dentro de esa familia, las baldosas de barro cocido son las que más se acercan al aspecto del ladrillo.
Según la misma fuente, el barro cocido se fabrica en pequeñas unidades y con medios artesanales. Su color es terroso y no uniforme, y sus granos, poros e imperfecciones se ven a simple vista.
Dónde queda bien
Consumer señala que estas baldosas se usan sobre todo en casas de campo o para dar aspecto rústico a cualquier construcción. Funcionan en cocinas, porches cubiertos, recibidores y salones con mucha luz natural. Si buscas un ambiente rústico, es difícil que otro suelo te dé lo mismo.
Si tu casa es de líneas modernas y minimalistas, probablemente desentone. No lo fuerces.
Lo que tienes que cuidar
Aquí está el inconveniente. Consumer indica que la cara vista del barro cocido necesita un tratamiento de brillo e impermeabilidad. Sin él, un material poroso absorbe lo que le caiga encima.
Por eso no es un suelo de «instalar y olvidar». Pregunta al proveedor qué tratamiento recomienda para esa pieza concreta y cada cuánto hay que renovarlo, y pide la respuesta por escrito. No hay una pauta universal que valga para todas las series.
Desgaste e imperfecciones
La variación de tono entre piezas no es un defecto, es parte del material. Si te molesta ver una baldosa más oscura que la de al lado, elige otro suelo. Mezcla las cajas al colocar para que el conjunto quede repartido.
Consumer también advierte de que los esmaltes del barro cocido son más sensibles a la abrasión y al desgaste superficial que los de los azulejos. En zonas de mucho paso, el aspecto cambia antes.
Alternativas más fáciles de mantener
Si te gusta el aspecto pero no el mantenimiento, mira el gres rústico, que según Consumer es similar al barro cocido pero con mayores prestaciones mecánicas. Otra vía es el suelo de terracota, de aspecto parecido. Y si prefieres olvidarte del tratamiento, un porcelánico con efecto ladrillo resuelve el aspecto sin ese cuidado, aunque no tendrá la irregularidad del barro de verdad.
Cuándo compensa y cuándo no
Compensa si valoras el carácter por encima de la comodidad y no te importa dedicarle tiempo. No compensa en una casa de alquiler, en una zona de paso intenso o si quieres un suelo que se limpie con una fregona y ya está.
Preguntas frecuentes
¿El suelo de ladrillo necesita tratamiento?
Según Consumer, la cara vista del barro cocido necesita un tratamiento de brillo e impermeabilidad. El producto y la frecuencia los fija el fabricante de cada pieza.
¿Todas las baldosas tienen el mismo color?
No. En el barro cocido el color es terroso y no uniforme, y los poros e imperfecciones se aprecian a simple vista.
Fuentes
Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.
- Revestimientos cerámicos. EROSKI Consumer