Qué productos evitar, con qué frecuencia fregar de verdad, y la diferencia de cuidado entre parquet aceitado y barnizado.
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Limpieza y mantenimiento
Más suelos se estropean por una fregona demasiado mojada que por el uso normal. El mantenimiento correcto depende del material, no es el mismo para todos.
La regla que vale para casi todos
El enemigo común del laminado, el parquet y buena parte del vinílico es el agua estancada: una fregona escurrida a fondo o una mopa ligeramente humedecida quitan el polvo sin dejar humedad en las juntas. El agua abundante es precisamente lo que provoca que un suelo laminado se hinche o se levante con el tiempo.
Más allá de eso, cada material tiene su propio cuidado: el parquet con acabado de aceite necesita nutrirse cada cierto tiempo con producto específico, el barnizado se limpia con productos neutros sin cera. Y el vinílico y el porcelánico son los más tolerantes a la limpieza húmeda. Empieza por cómo limpiar el parquet sin estropearlo.
Guías de limpieza y mantenimiento
Por qué la plana de microfibra y no la fregona, qué mirar al comprarla y por qué el vapor está descartado en madera.
Lo que decide es el cabezal, no la potencia: los vatios no miden succión y la etiqueta energética de las aspiradoras ya no existe.
Su superficie es resina y no absorbe nada: no hay nada que nutrir, solo que el agua no llegue a las juntas.
El producto lo decide el acabado —barnizado, aceitado o laminado—, y casi toda la balda de la tienda sobra.
Pulir rebaja la baldosa con muelas abrasivas y quita cejas y arañazos; abrillantar o cristalizar solo trata la superficie. La mayoría de los suelos apagados necesitan lo segundo.
Solo se rejunta la junta de colocación. La perimetral y las de partición son juntas de movimiento, y rellenarlas en rígido es de las causas más frecuentes de que un embaldosado se levante.
Mopa escurrida, agua tibia y detergente neutro: lo que sí, lo que no y cómo tratar las manchas.
Cómo quitar la cera acumulada: desencerador, frote a favor de la veta y qué hacer después.
Qué suelos aguantan el vinagre, cuáles no y por qué el bicarbonato no es tan inocente.
Por qué el aceite y la leche dan brillo unos días y qué hacer de verdad con un suelo opaco.
En camino: cómo recuperar el brillo apagado de un barniz, cada cuánto conviene aceitar un parquet aceitado y qué cuidado pide el vinílico frente al porcelánico.
Fuentes
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- Código Técnico de la Edificación. DB-SUA, Seguridad de utilización y accesibilidad