Cómo se aplica, por qué depende tanto del aplicador, y en qué estancias compensa frente a un suelo cerámico o continuo tradicional.
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Microcemento y suelos continuos
El microcemento se ha convertido en el acabado de moda en reformas. Pero es un sistema, no un material único, y eso cambia mucho lo que puede o no puede hacer.
Un revestimiento, no un suelo nuevo
El microcemento no sustituye al suelo existente: es un revestimiento continuo de pocos milímetros que se aplica en varias capas (imprimación, base, acabado y sellador) sobre un soporte ya preparado, sea suelo, pared o mueble. Su gran ventaja es la continuidad sin juntas, algo que ni el porcelánico ni el laminado pueden ofrecer, y que visualmente amplía espacios pequeños.
Su punto débil es que no es un material, es una ejecución: el resultado depende mucho de la mano que lo aplica y de que el soporte esté bien preparado (fisuras y juntas de dilatación mal resueltas se acaban viendo). Es apto para baños siempre que lleve el sellador adecuado, pero exige mantenimiento periódico de esa capa protectora. Empieza por qué es el microcemento y para qué sirve.
Guías de microcemento
Por qué el sellador no es opcional aquí, el punto crítico de la ducha, y cuándo no conviene usarlo.
Estado del soporte, capas, sellador, remates y días de obra: los factores que mueven un presupuesto, y qué preguntar para poder comparar ofertas.
En camino: microcemento en baño paso a paso, cómo se sella y con qué frecuencia hay que renovarlo, y microcemento sobre suelo radiante.
Fuentes
Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.
- Código Técnico de la Edificación. DB-SUA, Seguridad de utilización y accesibilidad