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Cómo poner suelo laminado paso a paso

Poner suelo laminado es encajar tablas que quedan flotando: no se pegan ni se clavan al suelo de debajo. El orden es siempre el mismo (aclimatar las tablas, dejar el soporte limpio, seco y plano, extender la base aislante, replantear la primera hilera, montar dejando junta perimetral y rematar con rodapié) y casi todos los fallos vienen de saltarse uno de los tres primeros pasos, que son los que no se ven.

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¿Qué hace falta para instalarlo?

Lo que hace falta es herramienta corriente: cuñas separadoras, taco de golpeo, palanca de tiro para la última hilera, una sierra de hoja fina, metro, lápiz y escuadra y la base aislante adecuada al soporte. No necesitas pegamento: el clic une las tablas por el machihembrado. Para calcular las cajas con su merma de cortes, usa la calculadora de metros y cajas.

¿Por qué hay que aclimatar las tablas antes?

El núcleo del laminado es un tablero de fibra de madera, y la madera cambia de tamaño con la humedad del aire. Si instalas tablas que vienen de un almacén frío y húmedo en una casa caldeada, las piezas seguirán moviéndose después de estar colocadas. Y ese movimiento se convierte en juntas abiertas o en tablas que se levantan.

Por eso deja los paquetes cerrados, en horizontal y dentro de la habitación donde se van a instalar durante el plazo que indique la ficha del fabricante. En horizontal y sin abrir, porque de pie se deforman. Y en esa habitación concreta, porque es esa humedad la que tienen que igualar, no la del garaje.

¿Cómo tiene que estar el suelo de debajo?

Cuatro condiciones, y las cuatro se comprueban antes de abrir una caja:

  • Limpio: cualquier grano de arena bajo la base aislante acaba oyéndose al pisar.
  • Firme: si hay baldosas sueltas o zonas huecas, se fijan o se pican antes; una pieza que baila transmite el movimiento al laminado.
  • Seco. Esta es la que más disgustos da. Un suelo laminado admite humedad ambiente normal, pero no humedad que suba del soporte. La protección frente a la humedad del terreno y de las soleras la trata el DB-HS del Código Técnico, y si la vivienda tiene ese problema hay que resolverlo antes, no taparlo con un suelo nuevo.
  • Plano: se comprueba apoyando una regla larga en varias direcciones y mirando la luz que pasa por debajo. Los huecos se rellenan con masilla niveladora; los resaltes se rebajan. Un suelo flotante no corrige desniveles, los copia y luego cruje.

¿En qué dirección se colocan las tablas?

La regla estética es colocarlas paralelas a la luz de la ventana principal, para que las juntas se marquen menos con el sol rasante. La regla práctica, que manda sobre la anterior, es seguir el sentido largo de la estancia o del pasillo: menos cortes y sensación de amplitud. Y si el suelo pasa de una habitación a otra sin corte, la dirección la fija el paso de puerta.

Los pasos, uno a uno

  1. Replantea antes de montar. Mide el ancho de la estancia, divídelo entre el ancho de la tabla y mira qué queda para la última hilera. Si sale una tira muy estrecha, corta a lo largo también la primera: quedan dos hileras de ancho parecido en vez de una raquítica pegada a la pared.
  2. Extiende la base aislante en la dirección en la que van a ir las tablas, a tope entre piezas (sin solapar, salvo que su ficha lo pida) y con la barrera de vapor hacia el soporte si el suelo es una solera de hormigón.
  3. Primera hilera con cuñas contra la pared, empezando por una esquina y con la lengüeta hacia la pared. Las cuñas se reparten cada pocos centímetros, no solo en los extremos.
  4. Traba las juntas de testa: las uniones de una hilera no deben coincidir con las de la contigua ni quedar demasiado cerca. Arranca cada hilera con el recorte sobrante de la anterior si le queda longitud suficiente; así se traba y se desperdicia menos.
  5. Encaja con el taco de golpeo, nunca golpeando la tabla directamente con el martillo: el canto de clic es lo único que sujeta el suelo y se estropea con un golpe mal dado.
  6. Rodea tuberías y marcos dejando holgura. En los marcos de puerta se rebaja la parte baja de la jamba y la tabla pasa por debajo; queda mejor que recortar la tabla siguiendo la forma del marco.
  7. Última hilera: se mide el ancho real contra la pared (casi nunca es constante), se corta a lo largo y se ajusta con la palanca de tiro, que permite encajar sin espacio para el taco.
  8. Retira las cuñas y remata. El rodapié se fija a la pared, nunca al suelo; en los pasos de puerta y en superficies continuas grandes se colocan perfiles de transición.

¿Para qué sirve exactamente la junta perimetral?

Es el espacio libre entre el suelo y todo lo que no se mueve: paredes, marcos, tuberías, pilares y muebles anclados. Existe porque el laminado se dilata y se contrae con la humedad del ambiente. Y un suelo flotante que no tiene por dónde crecer empuja contra las paredes y acaba levantándose por el centro.

El ancho concreto lo fija la ficha de instalación según la superficie (a más metros continuos, más junta). Lo tapa el rodapié, por eso queda invisible cuando el trabajo está bien hecho. De la misma lógica sale el perfil de transición en superficies grandes: no es un adorno, es una junta de dilatación intermedia.

Errores que se pagan meses después

ErrorQué acaba pasandoCómo se evita
No aclimatar las tablasJuntas abiertas o tablas levantadas semanas despuésPaquetes cerrados y en horizontal en la estancia, el plazo de la ficha
Soporte con desnivel sin corregirZonas que ceden al pisar y crujidosRegla larga y masilla niveladora antes de empezar
Junta perimetral insuficienteEl suelo se abomba por el centroCuñas en todo el perímetro, también en tuberías y pilares
Rodapié clavado al sueloEl suelo queda atrapado y se comporta como si no hubiera juntaFijar siempre a la pared
Juntas de testa alineadas entre hilerasUn suelo visualmente pobre y con menos travazónEmpezar cada hilera con el recorte de la anterior
Base aislante sin barrera de vapor sobre soleraHumedad que llega al núcleo desde abajoComprobar el soporte antes de elegir la base

¿Y si el piso es un intermedio y molesta el ruido?

Un suelo flotante transmite el ruido de impacto (pisadas, sillas, algo que cae) al vecino de abajo, y la capa que lo amortigua es la base aislante. El DB-HR del Código Técnico regula la protección frente al ruido entre viviendas. Es el marco al que responden las bases con dato acústico declarado: en un piso intermedio, ese dato importa más que el grosor.

¿Se puede instalar sobre suelo radiante?

Depende de dos fichas técnicas, y ninguna de las dos se supone: que el laminado esté declarado compatible con calefacción radiante. Y que la base aislante tenga una resistencia térmica baja, porque una base muy aislante hace justo lo contrario de lo que quieres. El fabricante fija además la temperatura máxima de superficie y el protocolo de puesta en marcha previo. Si alguna de las dos fichas no menciona el tema, ese producto no está pensado para eso.

Preguntas frecuentes

¿Se puede poner suelo laminado encima del que ya hay?

Sobre un suelo duro, firme, plano y seco (baldosa, terrazo, gres) es lo habitual y evita el coste y la suciedad de levantarlo. Sobre moqueta, sobre un suelo hueco o suelto, o sobre uno que tiene humedad sin resolver, no: el problema de debajo seguirá ahí y además ganas altura, que hay que descontar en las puertas.

¿Hay que dejar junta de dilatación aunque la estancia sea pequeña?

Sí. El laminado flota porque cambia de tamaño con la humedad ambiente, y si no tiene por dónde moverse empuja contra las paredes y se levanta por el centro. La junta va en todo el perímetro y también alrededor de tuberías, marcos y pilares.

¿Cuánto material de más hay que comprar?

Siempre algo más que los metros de la estancia, porque los cortes generan merma y conviene guardar tablas del mismo lote por si hay que sustituir alguna. La calculadora de metros y cajas hace la cuenta con el porcentaje de merma que elijas.

Fuentes

Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.

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