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Tarima de madera para exterior: qué madera aguanta y por qué

La pregunta suele plantearse como «qué madera es mejor», y así no tiene respuesta. La que sí la tiene es otra: en qué condiciones va a estar esa madera, porque de ahí sale todo lo demás.

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¿Qué le pide de verdad la intemperie a una madera?

La madera se enfrenta a cuatro cosas a la vez en la intemperie, y cada una ataca por su lado. El agua hincha la madera al entrar y la encoge al salir, y ese vaivén abre grietas y levanta fibras.

El sol, con su radiación ultravioleta, degrada la lignina de la superficie y deja el tono gris plateado que todas las maderas acaban tomando fuera. Los hongos de pudrición necesitan humedad sostenida para instalarse. Y los insectos xilófagos atacan sobre todo la albura, la parte joven y clara del tronco.

Ninguno de los cuatro se combate con el nombre comercial de la madera. Se combate con una decisión previa, la que de verdad tomas al comprar: en qué condiciones va a vivir esa pieza.

¿Qué son las clases de uso de la madera?

Es el lenguaje con el que el sector describe esas condiciones, y viene del propio Código Técnico. Su documento de madera, el DB-SE-M, define el concepto así: la clase de uso «está relacionada con la probabilidad de que un elemento estructural sufra ataques por agentes bióticos, y principalmente es función del grado de humedad que llegue a alcanzar durante su vida de servicio».

Clase de usoSituación que describe (DB-SE-M)Dónde cae en una terraza
1A cubierto, protegido de la intemperie y no expuesto a la humedadInterior de la vivienda; no aplica fuera
2A cubierto y protegido, pero con humedad ocasional por encima del 20 %Porche cerrado o galería
3.1Al exterior, por encima del suelo y protegido por medidas de diseñoZona cubierta por un voladizo o un toldo fijo
3.2Al exterior, por encima del suelo y no protegido: recibe la lluvia directaLa situación normal de una tarima de terraza
4En contacto con el suelo o con agua dulce, permanentemente húmedoLos apoyos de una tarima montada sobre tierra o jardín

El matiz que hay que tener en cuenta al leer esta tabla: el Código Técnico define estas clases para elementos estructurales, no para el acabado de una terraza. Pero es el mismo vocabulario que usan las fichas técnicas de la tarima y de los rastreles. Y sirve para lo que aquí importa: traducir «la quiero para la terraza» a una exigencia concreta que se puede comprobar en un documento.

¿Tratamiento o durabilidad natural?

Alcanzada esa clase, hay dos caminos para llegar a ella. Y el Código Técnico los pone al mismo nivel: «se permite el empleo de madera con durabilidad natural suficiente para la clase de uso prevista […] como alternativa a la aplicación de un tratamiento protector».

  • Durabilidad natural. Hay maderas cuyo duramen resiste por sí mismo el ataque biológico, por densidad y por los extractivos que contiene. Son las tropicales densas del tipo ipé, cumarú o teca, y algunas frondosas europeas. No llevan tratamiento porque no lo necesitan.
  • Tratamiento en profundidad. Es la vía del pino, que es la madera de tarima más extendida en España. La pieza se mete en un autoclave, se hace vacío para extraer el aire de los poros y después se inyecta el producto protector a presión, de modo que penetre en el interior en lugar de quedarse en la superficie. El Código Técnico ordena ese resultado por niveles de penetración, y es ese nivel (y no la palabra «tratada») lo que corresponde a cada clase de uso.
  • Modificación térmica. Un tercer camino: calentar la madera en horno hasta transformar su estructura interna, con lo que absorbe menos humedad y se mueve menos. No añade producto químico, y a cambio la pieza queda algo más frágil.

De aquí sale la regla práctica que más veces se incumple en obra: cada corte en obra abre madera que el autoclave no protegió del todo. Trata las testas cortadas y los taladros con el producto de recorte que indique el fabricante, porque la testa es por donde la madera bebe agua con más facilidad.

Las cuatro familias que vas a encontrar

MaderaCómo llega a exteriorQué pide
Pino tratado en autoclaveImpregnación a vacío-presiónTratar testas al cortar; acepta bien el aceite de mantenimiento
Tropicales densas (ipé, cumarú, teca…)Durabilidad natural del duramenPretaladrar por dureza; comprobar el origen certificado de la madera
Modificada térmicamenteTratamiento en horno, sin químicaManejar con cuidado: más estable pero más quebradiza
Bambú compactadoFibra densificada y termotratadaSeguir al pie de la letra la separación entre apoyos del fabricante

Si lo que estás decidiendo es entre madera y su alternativa sintética, la comparación está en composite o madera, cuál dura más. Y si lo que falta es entender qué va debajo (rastreles, plots o losetas), eso es la guía de tarima exterior.

¿Por qué el rastrel se pudre antes que la lama?

Porque trabaja en una clase de uso peor. La lama está arriba, se moja y se seca. El rastrel está abajo, apoyado sobre la superficie donde el agua corre y a veces se queda. En una terraza sigue siendo clase 3.2, pero en una tarima montada sobre tierra los apoyos tocan el suelo y pasan a clase 4, que es otra exigencia completamente distinta.

De ahí tres decisiones de montaje que compensan siempre:

  1. Que el rastrel no se apoye a plena superficie. Un taco o un plot entre el rastrel y el soporte deja que el agua pase por debajo y que la pieza se seque por las dos caras.
  2. Rastrel de aluminio cuando el sitio se moja mucho. Elimina el punto débil del montaje, que casi nunca es la lama que se ve.
  3. Que las lamas no toquen la tierra ni el muro. Un contacto directo con jardinera, con arriate o con el peto convierte ese tramo en la zona que siempre está húmeda, y es por donde empieza el problema.

¿Qué mantenimiento pide de verdad?

Menos del que se vende, y distinto del que se cree. Separa dos cosas que siempre se mezclan:

  • El gris no es un fallo. Toda madera a la intemperie se vuelve gris plateada por efecto del sol. Es un cambio de la superficie, no una pérdida de resistencia. Si el gris te gusta, la tarima puede quedarse así.
  • El aceite devuelve el tono, no la durabilidad. Un aceite específico de exterior repone color y frena un poco la entrada de agua, pero la protección frente a hongos e insectos es la que vino de fábrica, no la que se da con brocha.
  • Lo que sí hay que hacer es limpiar. Barrer hojas y tierra de las juntas y de debajo, que es lo que retiene humedad. Y usar la mínima presión posible si se lava a máquina: un chorro fuerte levanta la fibra y deja la superficie más áspera y más ávida de agua que antes.
  • Nada de barnices de película. Un barniz que forma capa impermeable sobre madera de exterior acaba cuarteándose, y entonces deja entrar el agua y no la deja salir.

Y un dato que en exterior es de seguridad y no de acabado: la madera mojada, y sobre todo la madera con verdín, resbala. La normativa española de edificación ordena la resbaladicidad exigible por clases, y en zonas exteriores toma como referencia el nivel más exigente. Encontrarás la escala completa, con las tres formas distintas de medirla que circulan por las fichas de producto, en cómo se mide de verdad un suelo antideslizante.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto dura una tarima de madera en el exterior?

No hay un número que valga para todos los casos, porque la duración depende menos de la especie que de las condiciones: una misma lama aguanta mucho más en una terraza ventilada y con desagüe que en un patio donde el agua se queda. Lo que sí se puede afirmar es qué la acorta: apoyo a plena superficie sin cámara de aire, juntas obstruidas por hojas y tierra, contacto directo con el suelo o con una jardinera, y testas cortadas en obra sin tratar.

¿Se puede poner tarima de madera directamente sobre tierra o césped?

Directamente no. Sobre terreno natural los apoyos pasan a estar en contacto con el suelo, que es la situación más severa que contempla el Código Técnico para la madera, y además el terreno mantiene húmeda la cara inferior de las lamas de forma permanente. Lo que se hace es levantar la tarima sobre una base estable y drenante (soportes apoyados en piezas de hormigón, grava compactada) de modo que ni el rastrel ni la lama toquen la tierra.

Fuentes

Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.

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